Informe Comparativo

 Proyecto Interdisciplinario 

Alumnas: Ligo Rachel, Martínez Sergi Martina y Stein Lourdes. 

Informe Comparativo: años 70' y actualidad

Hacia los años 70 el panorama de la sociedad Argentina a nivel social, político y de género, era muy distinto o lo que vivimos hoy en día. A nivel político se estaban llevando los últimos golpe de estado por parte de los militares (1976 último), la sociedad estaba a favor de estos procesos y a quienes no, que en su mayoría eran jóvenes, se los consideraban rebeldes y se los desaparecía. Para muchas mujeres esto no fue muy distinto ya que, muchas fueron torturadas y violadas en los pozos clandestino que habían en toda la Argentina donde, lamentablemente, muchas no sobrevivieron. También cabe destacar que a principios de los 70, la Unión Feminista Argentina (UFA) fue la primera de la década, precursora de las que se gestaron más tarde. Dentro de esta agrupación comenzaron en el país los grupos de lectura y discusión de textos de autoras feministas, en especial norteamericanas y europeas. Ingresaron a la UFA mujeres de diversas ideologías, posteriormente, en 1973, las diferencias políticas produjeron fuertes tensiones, que provocaron una fractura y el abandono de muchas integrantes. Para sectores de izquierda, entre ellos la UMA –que continúa su trabajo hasta el día de hoy-, el feminismo de la UFA era criticado como una manifestación burguesa, no tanto por la composición de clase de sus integrantes, sino por apartarse de lo que consideraban únicos temas políticos válidos y prioritarios del momento, es decir, la denuncia anticapitalista y antiimperialista. La UFA denunciaba la misoginia y el machismo argentino y cuestionaba los procedimientos autoritarios y sexistas de todos los sectores políticos del momento, cualquiera fuera su orientación. En la crítica, se incluía aquellos presupuestos culturales transmitidos y reproducidos a través del imaginario sobre la familia por la Iglesia y por las estructuras del poder político y militar, a los que sumaban la influencia de la inmigración latina y los mitos machistas reiterados a través 
de las tradiciones populares del tango, del turf, del folklore y otros. La píldora anticonceptiva es el dato relevante y revelador de una revolución en la vida íntima de las mujeres, aunque sin uso ni distribución masiva. Este avance para las mujeres, constituye un llamado de atención y de peligro para las políticas demográficas estatales, especialmente en Argentina, cuya desnatalidad irreversible desde principios del siglo, llevó a la prohibición de la píldora anticonceptiva durante el gobierno de María Estela Martínez de Perón. Esta medida gubernamental fue la que llevó a la UFA a unirse al Movimiento de Liberación Femenina, con el que tenía contactos esporádicos, a fin de realizar manifestaciones contrarias a la prohibición impuesta por el gobierno. Otras agrupaciones como la OFA (Organización Feminista Argentina), Nueva Mujer, el MOFEP (Movimiento Feminista Popular) y el CESMA (Centro de Estudios Sociales de la Mujer) fueron breves expresiones que surgieron desde un partido político como el FIP, o como proyecto editorial. Los grupos siguieron surgiendo, entre ellos ALMA (Asociación para la liberación de la mujer argentina), el Frente de Lucha por la mujer y DIMA (Derechos iguales para la Mujer Argentina) recogieron integrantes que se fueron desprendiendo de las demás organizaciones. Sin embargo, a pesar de la amplitud de áreas en las que las feministas denunciaban la opresión, la clave discursiva de grupos y partidos políticos no se tocaba con estos tópicos, es más, se consideraba que las reivindicaciones de las mujeres podían distraer y desviar los verdaderos objetivos de la lucha revolucionaria. 
Contraponiendo a estos hechos hoy en pleno siglo XXI, año 2020, podemos observar como en estos 50 años hubieron avances socioculturales de todo tipo. Principalmente se estableció el dominio de un país en democracia donde todo ciudadano, hombre o mujer, mayor de edad podía votar a quien quisiera de manera obligatoria. Por otro lado, la sociedad fue cambiando, adoptando distintos conceptos nuevos y generacionales, dejando atrás muchos otros conceptos que, en su mayoría, eran conservadores y machistas, aunque de todas formas sigan habiendo personas que todavía los adoptan retrasando el avance como sociedad. En cuestiones de género la voz de la mujer, su lucha y su lugar se hizo aún más fuerte. Se empezaron a igualar salarios, puestos de trabajos, se empezaron a hacer más visibles todas las cuestiones de género de la mujer, spots publicitarios de higiene femeninas que antes eran tabúes, etc, pero el movimiento más visible que tomó forma en estos 50 años fue no solamente el feminismo en general, sino que fue la marcha por #niunamenos, por todas las que ya no están, por las que no saben dónde están y por todas las que queremos seguir vivas. Por eso, la mujer, a través de su movimiento feminista y de género, y tras largos y agotadores años de lucha, ha logrado construir un lugar de reconocimiento en la sociedad, en la política y en lo laboral, que le otorga un espacio de igualdad con el hombre, pero del cual todavía se sigue luchando para poder lograr esa igualdad de balanzas para ambos géneros. 
Como bien venimos relatando, gracias al avance de la sociedad, del Estado cumpliendo su papel y las garantías que le otorga a los ciudadano, surgieron diversas legislaciones para prevenir la violencia hacia las mujeres:
En nuestro País contamos con la Ley 26485, que es la LEY DE PROTECCION INTEGRAL PARA PREVENIR, SANCIONAR Y ERRADICAR LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES EN LOS AMBITOS EN QUE DESARROLLEN SUS RELACIONES INTERPERSONALES, y la podemos dividir en 3 partes: 
  • La primera establece y refuerza los conceptos de violencia y discriminación contra la mujer contenidos en la Convención Interamericana para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la Mujer, conocida como la Convención de Belém do Pará, y en la Convención para la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW). Además hace referencia expresa a la Convención de Derechos del Niño y a la ley nacional 26061 de Protección integral de los derechos de las niñas, niños y adolescentes. 
  • En la segunda parte, combate a la violencia, mediante el desarrollo de un programa político de igualdad y no discriminación, que deben implementar y poner en marcha cada uno de los poderes del estado (nacional o provincial) a través de sus respectivos organismos. Asimismo establece la autoridad de aplicación -el Consejo Nacional de las Mujeres/el Consejo Provincial de la Mujer-, sus atribuciones, facultades, obligaciones y recursos. 
  • La tercera parte establece lineamientos básicos para las Políticas Estatales. Con gran acierto crea el Observatorio de la Violencia contra las Mujeres en el ámbito del Consejo Nacional de la Mujer, destinado al monitoreo, recolección, producción, registro y sistematización de datos e información sobre la violencia contra las mujeres. A partir del art. 16, la ley consagra las garantías procesales de las mujeres y provee los modos en que las afectadas y los operadores jurídicos deben hacer valer el derecho de acceso a la justicia.
La igualdad entre mujeres y hombres, no es resultado automático de la promoción y protección de los Derechos Humanos sino que requiere de acciones específicas. También debemos destacar las diversas medidas que se han adoptado y ejecutado en lo que va del año, como ser el la implementación del Plan Nacional de Acción (2017-2019), por parte del Consejo Nacional de la Mujer. El mismo contempla 69 medidas y 137 acciones estructurados en dos ejes de acción: prevención y atención Integral, y tres ejes transversales: formación, fortalecimiento institucional y monitoreo y evaluación. Este Plan Nacional de Acción también contempla un abordaje integral de la violencia de género, partiendo del reconocimiento histórico de las desigualdades entre varones y mujeres y la asimetría en las relaciones de poder que posicionan a las mujeres en un lugar subordinado dentro de la estructura social.
Con carácter prioritario y de manera absoluta, buscando el equilibrio justo entre lo que se dice y lo que se hace realmente, se logró posicionar los derechos de las mujeres como una agenda prioritaria de política pública en Argentina.
Se está trabajando intensamente para jerarquizar y consolidar el rol del Consejo Nacional de las Mujeres como el mecanismo institucional para el logro de la igualdad de género en Argentina. Además, en estos últimos años se incorporó una Ley muy importante que es, la Ley Micaela, la cual avala y exige que todo personal que desempeñe la función pública debe tener charlas de capacitación obligatorias sobre violencia de género y cuestiones de género. 
Hoy en día podemos ver como los medios de comunicación y las redes sociales cumplen un rol fundamental en el accionar de visibilizar las manifestaciones de las mujeres. Si bien, muchos o gran parte de los medios de comunicación (en especial la televisión), cubren o no toman como "buena noticia" miles de casos de mujeres que quieren ser escuchadas, existen las redes sociales. Las redes sociales es de las pocas cosas que el machismo no puede manejar, porque expone, porque desenmascara, porque es el lugar donde absolutamente todos comparten y hacen ver las situaciones que hoy en día pasan las mujeres. Es muy triste abrir Twitter y enterarte que desapareció una chica de tu misma edad, entrar a Instagram y ver que soltaron a un violador, volver a Twitter y enterarte que apareció esa chica....pero muerta. Muchas personas y en su mayoría hombres, no ven o no se dan cuenta del terror que es, ser mujer. No se dan cuenta del terror de caminar sola en plena luz de día en pleno centro transitado, no miden la voz preocupada de una madre o padre preguntando, ¿dónde estás?, ¿por qué no llegaste?. No, no lo miden, pero es nuestra realidad lamentablemente y nosotras como grupo, como ciudadanas y como mujeres esperamos que algún día esto termine.
Para finalizar queremos hacer hincapié en la pregunta que nos daban, la cual decía:
¿Es el conflicto una parte necesaria para la resolución de problemas? La respuesta acordada por todas es sí, el conflicto es necesario. Es necesario porque lo planteamos y pensamos como algo más allá de la violencia, ya que con la misma no se resuelve nada. Lo planteamos desde las luchas, las marchas de las mujeres, los #niunamenos, las exposiciones ante la sociedad de víctimas de violencia para ser escuchadas, esos son conflictos y lamentablemente habitamos en un país en el cual, es necesario que hayan estos tipos de conflictos de mujeres queriendo ser escuchadas, para que el Estado actúe y las proteja, porque tenemos muy en claro que, si estos conflictos de mujeres luchando no existieran el Estado no actuaría. Si las mujeres no nos movilizaramos, la sociedad y el mundo seguiría igual. Fueron, son y serán mujeres y jóvenes los que siempre lucharon y lucharán por un mundo mejor y equitativo para todos.

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